Procesión

Viernes santo. 6 y 55 de la tarde. Iglesia Nuestra Señora de La Romana.

La señora Encarna, vecina del cacereño pueblo de Piedras Albas, mira el reloj por décima vez. Queda poco para la procesión y casi todo está preparado: la gente esperando con sus ropas más tristes y oscuras, los encapuchados con su capirote blanco y su vela. Pero falta el protagonista, Jesucristo no aparece para la crucifixión.

«Al final vamos a tener que cambiar la tradición y sacar figuritas en la procesión como hacen los demás pueblos» piensa la señora Encarna mientras mira el reloj por undécima vez.