El ladrón

Su hermana mayor se iba a poner como una fiera, pero, qué más daba, si hiciera lo que hiciera siempre acababa enfadada con él. Era peor que sus padres y no es que ellos se quedaran cortos a la hora de hacerle reproches y sermonearlo. Desde hacía un tiempo nada en él les complacía, ni su ropa ni sus amigos ni su música. Ni su chica. Pero era la mujer a la que quería. Por eso le daba igual imaginarse el enfado de su hermana cuando se diera cuenta de que le había cogido la  bicicleta para ir a verla.

Pasaba por aquí.