La hermanita

– Siempre me hace lo mismo.

– Déjala. Es la pequeña.

– Claro. Pero se cree que es la reina de la casa.

– Ya. Yo también tengo una hermana pequeña. Son así.

– Se la voy a quitar. Es mía. La he cazado yo.

– Déjala. Mira lo feliz que está.

– Pero es que siempre es igual. Yo hago algo y ella se lleva los aplausos.

– No te enfades. Venga, vamos a buscar otra, te ayudo.

– No sirve. Míralos, a nadie le importa quién la cazó. En cuanto lleguemos a casa le diré que es adoptada.

– No es verdad y no te creerá.

– Pero dudará.

Pasaba por aquí.