Asimetría

Siempre juntos, José y Francisco. Pepe y Paco, cuatro letras y las mismas sílabas para cada uno. Siempre vestidos igual. Muchas veces confundidos. Siempre los mismos juguetes, los mismos regalos en esa fecha de cumpleaños compartida para siempre.

Siempre juntos también, aunque no tenían muy claro, nunca lo habían hablado entre ellos, si era así por voluntad propia o porque, desde que tenían memoria, todos a su alrededor repetían que los gemelos son inseparables.

Pero Pepe soñaba en pequeño y Paco a lo grande. Pepe se conformaba con pescar una sardina. Paco buscaba, jamás cejaría en ello, a Moby Dick.