Aguanta aquí

Hola, ¿podrías aguantar esa columna? Se va a caer. Claro que hay que sujetarla. Llevo aquí dieciséis años y la mía no se ha caído ni una sola vez, lo que prueba que mi presencia es necesaria. Esta otra la sujetaba mi marido, pero ya no estamos juntos. Después del divorcio acordamos que me quedaría con las dos, al menos de momento. Él puede ir a la columna de su madre, pero yo no tengo ninguna otra. Total, que aguantar las dos es dificilísimo, incluso con este paraguas. ¿Me echas una mano? ¿No? ¿Y no sabrás de alguien que quiera?

No sé a qué piso voy.