Todos mis deseos

Todos mis deseos se han hecho realidad.

Pedí una pareja de por vida: el genio obtuvo de Satanás dos almas del infierno, encarnadas en un cerdo blanco y un cerdo negro. Nunca podrán librarse de mí, ni yo de ellos.

Pedí no perder nunca mi casa: el genio me concedió el don de vivir por siempre errante.

Pedí que nadie me ignorara jamás: allá donde vaya seré siempre la novia.

No sé por qué dicen que los genios tergiversan tus deseos. Los míos se han hecho realidad. Todos. Tal como quería.

El señor de las maletas no sé quién es.