Lac qui Parle

En el condado de Lac qui Parle, Minnesota, es legal casarse con dos cerdos pequeños entre la víspera de San Andrés Nepomuceno y el primer sábado que sople viento del suroeste, siempre que el viaje de novios se haga caminando, campo a través y sin prisas. Se considera reprobable, sin embargo, que alguno de los invitados a la boda, el más apuesto, desocupado y hambriento, se ofrezca a llevar las maletas durante la luna de miel. Los habitantes de Lac qui Parle creen que comerse a la novia es anacrónico y nada respetuoso, sobre todo delante de dos cerdos pequeños.