El rescate II

Y ahora se para a cagar. Lo que faltaba. Qué mal huele, caray. La verdad es que cuando nos conocimos no me imaginaba las cosas así, siempre parándose a recoger todo lo que ve tirado por ahí, maldita hippie. Esos dos seres, por favor, ¿quién empieza andando su luna de miel? ¿Quién lo hace llevando una maleta que se mueve? Tanta prisa que tienen algunos de los nuestros en conquistarlos y luego ellos van a pie.
No deberíamos habernos alejado tanto de la ciudad de las ocas. “Pero míralos, pobrecitos, cómo vamos a dejar que se cuezan”. Soy un blando.

Ondina norteña y bruja de Lancre. Me gusta el terror, quiero un faro y vine a tuiter a hacer observación participante. Al final siempre sobrevivo.