Boda en Galicia

Es lo que tienen las bodas, siempre tan estresantes, llenas de imprevistos. Pero esta vez todo iba bien, casi a tiempo. Ni una riña pequeña. Y entonces decidieron que sería divertido que el novio de una de las damas de honor —James, conocido por todos como Jaimito y natural de Manchester—, leyera el conjuro de la queimada.

Mientras se preparaban para ir a la boda de su hija, Maruja y Avelino nunca se hubieran imaginado lo que iba a pasar horas después. Seis meses a dieta para entrar en los trajes nuevos para acabar convertidos en cerdos por un inglés.

Archaeology, music, and little else. Sindicalista de la memòria. Non cre qu’a la mort negus plus en port, aver ni arnei, mas los faitz que fei.