Revelación

– Podría matarte aquí mismo. Sería un gran alivio para nuestros servicios de inteligencia.
– Cualquiera de ellos no dudaría en hacerlo. Pero tú… espero que no.
– ¡Eres una farsante! Todo este tiempo, todas las misiones que compartimos… ¡Y resulta que eres una asquerosa espía doble!
– Son las circunstancias de esta condenada guerra… Pero lo nuestro, lo que hemos compartido juntas va más allá de cualquier bando o facción.
– ¡Yo creí en ti! ¡Yo… te amé!
– ¡Lo siento tanto! ¡Tampoco ha sido fácil para mí! Pero ahora estos pasaportes nos ayudarán a comenzar de nuevo, juntas, sin mentiras. ¿Me salvarás ahora tú?

Jorge Ordóñez Serrano