No puedes

No puedes, me dicen sus miradas. No te vas a atrever, revelan sus caras. Yo no les miro, no me conocen, no saben que anoche estuve aquí, que conozco este agua y no me da miedo. Piensan que estoy quieta porque no me atrevo, ni mucho menos, es por el momento. No saben que el momento anterior a saltar al agua es especial, no entienden el placer de la espera. Coger aire, tensar los músculos, fijar la vista en el agua, sentir los latidos, anticipar el placer del agua golpeando mi piel. Esperar y cuando ya no puedes más: Saltar.

Rocío

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