La abuela de Steve

– ¡Claro que me gusta viajar contigo! No me malinterpretes. Solamente deja de decir sandeces. Aún sin nacer, tus nietos ya cargan con las locuras de una abuela que ni siquiera hijos ha tenido. ¡Creo que estas medio loca!

– Uno de ellos lo inventará, te lo aseguro. Es cosa que no pese tanto y una misma pueda maniobrarlo. No necesitaríamos máquinas enormes como las de Pierre, el fotógrafo. ¡Imagínalo, por Dios! Que yo misma pueda tomarme un autorretrato. Aquí, recargadas en este pilar. Una foto con ayuda de ese aparato y este bastón. ¿No sería fabuloso? ¡Anda mujer, atrévete a soñar!

J. Felipe Rodríguez