Eterna espera

Se me ha pasado la vida esperando. Cuando era chica esperaba que mi padre volviera del campo tras las cortinas que mantenían a raya a las moscas. A mis quince años esperaba que Lorenzo, el hijo del panadero, pasase por mi calle haciendo el reparto en su bicicleta para verle el trasero. ¡Hasta tuve que esperar a mi novio el día de la boda! No fue su culpa, eso es cierto, se le hizo tarde repartiendo el pan. Esperé la llegada de mis hijos, a mis nietos… Ahora sigo esperando, aunque no sé a quién. Cuando llegan, no los reconozco.

Bettie Pathway

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