Ese verano se había complicado

Ese verano se había complicado e íbamos perdiendo desde el principio. Nuestra espía donde los chicos había conseguido enviarnos un mensaje con Adelita, la niña rara, tan rara que no había forma de entenderla. No dejaba de repetir una y otra vez «oir le rop narartne edrat atse», hasta que Felipa se dio cuenta de que era un mensaje cifrado. La pusimos boca abajo y así entendimos que esa tarde los chicos intentarían invadirnos por el río y pudimos recibirlos con una lluvia de huevos que no se esperaban. Fue la batalla decisiva y el primer año que los vencimos.

Valentín Pérez

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