Un ejemplo

El primero de enero de 1925, se perdieron entre las nubes 999 de los mil peces voladores que habitaban el lago junto pequeño pueblo de Keswik. Exceso de hulla en las aguas y hartazgo del pan rancio de los visitantes, se dijo. Fue un dia aciago, que solo salvó la permanencia de un testarudo ejemplar. Desde entonces, en el aniversario de la hégira escamada, dos funcionarios de la municipalidad tratan de pescarlo para disecarlo y exhibirlo en el Ayuntamiento, como ejemplo de amor a la ciudad. El más cobarde vigila el horizonte. Por si volviesen los traidores de corazón frío.