Reposados, que no tranquilos

Eres una conciencia en reposo, sí; descansas, te ausentas, desconectas, olvidas, no molestas, te arrinconas; y te alejas, y me alejo, y me ignoras, y te ignoro. Pero una conciencia, una persona, en reposo no tiene por qué ser una conciencia, una persona, tranquila. ¿Que cuando sabrás, sabré, si, además de una conciencia en reposo, eres, soy, una conciencia, persona, tranquila? Cuando la superficie que compartimos se tambalee y tengamos que mirarnos, frente a frente, y decirnos algo, para no caernos. Mientras haya una superficie en calma, tú, yo, seguirás, seguiré, además de en reposo, dándome, dándote, la espalda.