Antes yo era él

Antes yo era él. Lanzaba una caña esperanzada al futuro. Sabía que no dejaría de salir algo. ¿Bueno o malo? Mera cuestión de perspectiva. Lo que importaba era el futuro. Llegaría. Una bota, un pez, un tiburón… pero llegaría y me sacaría de esta balsa de aceite en la que no pasa nada. Antes yo era él. Ni una arruga en la camisa, ni un botón descosido, ni un rastro de mugre en el cuello. El hongo impecable y la caña siempre esperanzada.

Ahora soy solo yo y no dejo de buscar en la distancia del pasado al que era.