Pardales

Aleteando en semicorcheas de Liszt toman asiento en los respaldos de las sillas desamparadas y organizan sus tertulias por temas. Aquí comentan cuestiones políticas, en el suelo las vanguardias artísticas, los poetas se leen unos a otros sus nuevas composiciones y los melancólicos se suben a una rama a esperar la inspiración.

Nosotros, con aire de saberlo siempre todo, sonreímos con condescendencia a los pajaritos que nos miran con la cabeza de lado. Los pobres no dan crédito a tanta estupidez gratuita. Alguno atiende a la anciana y baja a recoger una migaja perdida pero solo para disimular la risa.