Pájaros de mal agüero

—¿El último, por favor?

—Servidora.

—¿Sabe si va para mucho?

—Yo llegué aquí con las alondras.

—¿Y los de atrás? ¿Ya están servidos o es que llegan ahora?

—Dicen que no quieren.

—¿Siendo gratis? Muy cucos no parecen…

—Cacarean que saben de un envenenado.

—Hablan más que urracas. ¿Cosa del alpiste?

—Son migas.

—¿De pan bueno? No es moco de pavo.

—La señora, que es un mirlo blanco.

—¿Y el envenenado? ¿Era palomo?

—No es lo que se cuenta… El marido, que no le daba alas y la zurraba de lo lindo.

—Pues bien cargó con el mochuelo. ¡Menudo pájaro!