Marco

Siempre que viene gente de visita me gusta contarles la historia de la foto que preside el mueble del salón. La del camino empedrado y la niña del abrigo rosa, la historia de cómo mis padres me llevaron a un precioso castillo y jugamos a ser reinas y reyes, caballeros y bufones, de cómo después de corretear por los caminos y de subir mil escaleras, me quedé dormida en el hombro de mi padre.
Entonces todos sonríen y yo pienso que ojalá fuese verdad, ojalá esa niña fuese yo y no la foto de exposición que venía con el marco.

Rocío

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