El tentáculo final

Creo que ha llegado el momento, compañeros. Hace ya muchos años que hicimos creer a los humanos que el pulpo era un manjar de los dioses. ¡Nos preparan de muchas maneras! Han desarrollado toda una tradición culinaria alrededor de nuestros tentáculos. ¡Si hasta nos crían!

Fue todo un acierto escoger esta apariencia. Hemos perdido a muchos camaradas por el camino, pero una invasión bien merece algunos daños colaterales. Por eso, ahora que están tan confiados y no suponemos ninguna amenaza, debemos atacar. Esta noche, cuando sean las doce, abandonaremos nuestros disfraces y, por fin, los someteremos y conquistaremos la Tierra