Arre, arre

Qué guapo! ¡Y qué bien lo haces! ¿Te gusta el caballito? Arre, arre. Pero sujétate fuerte, que no te vayas a caer. ¿A que es bonito el caballito? ¿Cómo lo vamos a llamar? ¿Babieca, como el del Cid? ¿O Bucéfalo, como el de Alejandro? ¿Y tú? ¿Cómo te llamas? Arre, arre.

Ven, ahora te haré yo el caballito. Dame la manita. No tengas miedo, yo te sujeto. Arriba, abajo. Arre, arre.

¿Has visto que coche más bonito tengo? Mira, siéntate aquí. Vamos a dar una vuelta, ¿vale? Y a partir de ahora me vas a llamar ‘mamá’. Vamos. Arre, arre.