El mismo juego

– ¿A qué estáis jugando?- preguntó el niño.

–¿Quién?– contestó la niña mayor.

– Vosotras tres.

–Pero ¿a cuál de nosotras tres te refieres?

– ¿No jugáis a lo mismo?

– Sí. ¿No lo ves?

– Entonces, ¿qué más da a quién le haga la pregunta?

– Es que es el mismo juego, pero cada una lo juega diferente.

– Pues tú, ¿a qué estás jugando tú?

– ¿A qué estoy jugando ahora o cuando me lo has preguntado por primera vez?

– Pero ¿no estás jugando al mismo juego que antes?

– ¡Claro! pero siempre lo juego diferente.

– No entiendo nada.

– Así es la vida.

– ¿La vida de quién?

Vigués en el popolo di Pekino. Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Estos son mis relatos. Son como son. A nadie los pedí prestados.