Camuflaje

Convertirse en un árbol que antes no estaba ahí no era la mejor de las ideas pero necesitaba descansar y había poco riesgo de que alguien se fijara en los árboles en medio de un bosque. Tal vez el hombre que venía por el sendero a cenar (a ser la cena) en casa de la niña (de espaldas embebida en su solitario) y la vieja (en la cocina removiendo bechamel). La semana pasada yo era un pájaro y ellos familia numerosa. O apresurábamos la invasión o la anciana se nos adelantaba convirtiendo a toda la región en tropezones de croquetas.

 

Ondina norteña y bruja de Lancre. Me gusta el terror, quiero un faro y vine a tuiter a hacer observación participante. Al final siempre sobrevivo.