Margot y Embargo Robledales

Margot y Embargo Robledales estaban rotundamente en contra del matrimonio, pero allá cada cual con sus contradicciones. Una mañana se despertaron con ganas de llevarse la contraria el uno al otro y cada uno a sí mismo, y se casaron por todo lo alto en un descampado. El problema llegó cuando, ya con las maletas preparadas y el coche en marcha para salir de viaje de luna de miel, sus cerdos vietnamita, Clut y Yetl, se negaron en redondo a acompañarles, porque ya conocían el hambre feroz que les entraba a los dos tras cualquiera de sus múltiples bodas pasadas.