Los visitantes

Venimos preparados. 

Nos hacemos pasar por una pareja humana, así que vestimos como lo que ellos llaman “novios”. Traemos maletas porque se supone que somos turistas. Las hemos llenado de lo que siempre llevan dentro, según nuestros informes, por lo que no habrá problema si alguien las registra: ropa sucia, fardos de cocaína e imanes de nevera. También tenemos animales de compañía, como todo el mundo. Están asustados porque vieron nuestro verdadero aspecto, desagradable incluso para nosotros.

-Soria, 35 -dice Klrx, que lee humano-. ¿35 es el número de habitantes?

-Estoy cansado y tengo hambre. Espero que no corran mucho.