Vámonos

Mira siempre adelante que también es de sabios saber equivocarse. Eso le decía yo a mi nieto, pero el pobre es tan tonto que ni equivocarse sabe. Y en sus experimentos para mantener su eterna juventud, no solo ha conseguido dar cuerda atrás a su tiempo, sino también cambiar nuestras mentes. ¿Resultado? Quien mira al frente soy yo ahora. Corro todo lo que dan estas torpes piernitas para escapar. ¿Cómo conseguiré arreglármelas en la vida ahora, tierno niño? No importa. El futuro es mío. Y lo primero que voy a hacer va a ser… encontrar quien me cambie el pañal.