Según la luz

Visto por detrás parezco un niño de dos o tres años, pero es un efecto óptico causado por la sombra de las orejas. En cambio, si me miras de frente soy dos hombres, ambos, por cierto, directores de marketing. Y, según cómo me dé la luz por las tardes, hay quien me ve como una estudiante de química. Curioso, ¿verdad? Imagino que te estarás preguntando si soy un niño, dos hombres o una universitaria. Pues ni idea. La última vez que me miré al espejo no estaba, había salido. Estuve esperándome, pero se me hizo tarde y luego me olvidé.