Varushka Medvedev

Cuando Varushka Medvedev era pequeña, sus padres tenían escasos recursos, pero soñaban con viajar. Y cuando por fin lo consiguieron, la llevaron de vacaciones a la isla de Sumatra. Durante aquel viaje, su madre le regaló una cadenita de oro de la que colgaban campanitas, pero en algún momento del viaje la perdió. Con los años, aprendió a usar el péndulo, y ahora pasa las tardes buscando en el mapa de aquel lejano lugar, ya que su madre murió poco después del viaje, y para Varushka, encontrar aquella pequeña joya es una manera de volver a estar cerca de ella.