Escondite

Los hombres de la agencia llegaron por la noche a preguntarle a la mujer dónde estaba. Ella me busca en el plano y yo estoy donde no puede verme: encogida, diminuta, muerta de miedo y de náusea agarrada al péndulo.

Si consigo no marearme ni caerme y que les diga que no ve nada, los míos podrán venir por fin. Otros lo intentaron antes, disfrazados de ocas, de muchachas en bañador, de niñas que existían realmente. Incluso una vez tres adolescentes se escaparon y perdimos a una de ellas.

No sabemos qué hacer con el planeta pero no nos rendimos.

Ondina norteña y bruja de Lancre. Me gusta el terror, quiero un faro y vine a tuiter a hacer observación participante. Al final siempre sobrevivo.