Sospecha

─Las palabras tienen cierto poder sobre la realidad; un poder muy modesto, pero poder al fin y al cabo. Por eso se nos ha dado un número limitado de palabras y un tiempo acotado para usarlas. Nunca sabréis cuándo es la última vez que escribís un nombre o conjugáis un verbo, pero sí que estáis modificando todo lo que tenéis alrededor, todo.
─No es justo.
─No tiene que serlo, son solo palabras. Qué le vamos a hacer.
─Tenemos una idea. Todos los días, nada más despertarnos, vamos a escribir tu nombre. Así ya no te vas a morir nunca, mamá.