El baile del aire

Al aire le gustaba jugar con la ropa tendida. A la ropa tendida le encantaba bailar con el aire. La muchacha disfrutaba con la danza de mangas sin brazos e improvisaba versos como destellos de sol en el agua. Las niñas, mientras tanto, reían y disimulaban tan aplicadas como si leyeran o escribieran. Un pájaro cantaba al otro lado. La madre escuchaba desde la ventana y recordaba sus días de infancia y ropa tendida y juegos y un canto de pájaro. La abuela miraba a su hija junto a la ventana y sonreía con el corazón henchido de sábanas blancas.