Híbridos

Tuvieron que mirarme raro varios terrícolas diferentes para que sintiera que algo no estaba funcionando.

Fingí un repentino dolor de estómago para poder consultar en la información registrada en mis pistilos cuál era el problema y arreglar el desaguisado antes de que alguien diera la voz de alarma y mi misión se complicara aún más. Tan rudimentarias y tan escandalosas las formas de vida de la Tierra.

Lo que parecía no encajar era la estructura metálica sobre la que me desplazaba pero aquello tenía fácil arreglo. En un parpadeo cambié. Cuerpo de león, garras de águila, cabeza florida. Ahora sí.

Ondina norteña y bruja de Lancre. Me gusta el terror, quiero un faro y vine a tuiter a hacer observación participante. Al final siempre sobrevivo.