Al habla la Esfinge

Si pudiera pedir un deseo, un solo deseo en el mundo, sería hermanos. Es inevitable cuando eres hija única pensar cómo serían tus hermanos y hermanas. Los imaginas parecidos, distintos a ti, te inventas unos mayores de los que recibir protección, consejos; otros más pequeños a los que poder proteger y aconsejar. Todos queremos lo que no poseemos, no podemos querer lo que tenemos precisamente porque ya es nuestro, ¿verdad? Por qué pedí ser humana si sabía que el genio me engañaría y me convertiría en esto, por qué pedí hermanos, si sabía que me daría tres esfinges como yo.

No habrá una sola cosa que no sea una nube.
Todo debe de ser cosa de viento y mentira.